«… y eso lo entristeció todavía más, cómo soportar la idea de que, de haberse mantenido pegado a la línea del pasado, tal vez nunca habría vivido su único episodio de felicidad…»
De Salman Rushdie sólo he leído dos novelas: «Los versos satánicos» y la que nos ocupa en el post de hoy.
La trama de esta novela publicada en 2015, se bifurca en varias historias, como si fuera una muñeca rusa. Pero como todas las historias tiene un principio, una historia de amor entre dos seres radicalmente opuestos. Por un lado, la joven yinnia princesa del Reino de las Hadas, llamada Dunia, y el filósofo Ibn Rush, conocido como Averroes. Este amor tan pasional tiene como resultado una infinidad de hijos, conocidos como «la duniazada». Esta tribu se acaba separando con el paso del tiempo y pierden su conciencia tribal.
Así, tras ocho siglos, una gran tormenta marca el inicio de la Era de la Extrañeza. Cuando descendientes de la duniazda, comienzan a vivir extrañas circunstancias: un jardinero cuyos pies no tocan el suelo, un dibujante de cómic se convierte en un superhéroe, un bebé que es capaz de identificar a los impuros marcándolos con erupciones cutáneas…Todos ellos deberán enfrentarse en una batalla entre La Luz y la oscuridad que se prolongará dos años, ochos meses y veintiocho noches (mil y una noches)
Una crítica al fanatismo más absoluto y una trama que nos muestra el poder de la narrativa.