“La vida es sueño”. Calderón de la Barca.

“Cuentan de un sabio que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?;
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó.”

Recuerdo con cariño estos versos que mi padre recitaba. Creo que mis hermanos y yo se los saben de memoria.

Calderón de la Barca pubica esta obra de teatro en 1635, y debido al contexto histórico que se estaba viviendo, la obra es una lección de filosofía en forma de drama.

Por un lado, se concibe el universo de forma radicalmente opuesta a lo que se venía creyendo hasta ese momento, el sol es el centro y no la tierra (Helio centrismo)

Por otro la diferencia entre la visión luterana de predestinación del individuo en contra del libre albedrío cristiano.

Finalmente, es una época de barbarie colonizadora.

Teniendo estos aspectos en mente, vemos que “La vida es sueño” es una drama que nos habla de la privación de la libertad del salvajismo del hombre y de su redención.

Está dividida en tres jornadas o actos y nos presenta al Príncipe Segismundo que es encerrado porque el Rey teme que se cumpla una profecía que dice que su hijo le humillará y derrotará, y se encuentra con Rosaura a quien intenta matar.

En la segunda jornada, el rey libera a Segismundo para ver si e cumple la profecía y para ello drogan a Segismundo y lo llevan a un salón del palacio. Al despertar Segismundo confuso, se comporta como un salvaje, intentando violar a Rosaura y defenestrando a un criado.

Así el Rey vuelve a encerrar al príncipe quien se plantea la diferencia entre realidad y sueño (es aquí cuando plantea su famoso soliloquio “los sueños, sueños son”.

Por último, en la tercera jornada, aparece la liberación por parte del pueblo de Segismundo y el enfrentamiento con las tropas reales.

Los temas que se tratan en esta obra van desde el libre albedrío en contraposición del destino fijado, hasta la diferencia entre sueño y realidad, pasando por nuestra capacidad para controlar nuestros impulsos más salvajes según nuestras circunstancias.

Y tú, ¿qué opinas, la vida es sueño?

Anuncios

“Carrie”. Stephen King.

“Nosotros la provocamos, y cuando provocas a alguien hasta el límite, explota”.

Esta novela fue la primera que publicó Stephen King, en 1974. Nos presenta a Carrie, una joven inadaptada que es maltratada por su madre (una fanática religiosa que la cría en un ambiente asfixiante) y qué es víctima de bullying en el instituto.

Ante todas las situaciones estresantes y degradantes a las que se ve expuesta (no sólo por el acoso terrible que sufre en el instituto, sino también porque desconoce el mundo que le rodea) Carrie descubre por casualidad que posee poderes telequinéticos e intenta controlarlos. Pero tanto su vida como sus poderes están fuera de control.

Stephen King recurre a varios recursos narrativos, como el género epistolar o los recortes de periódico para arrastrarnos a un ambiente angustioso y claustrofóbico que te remueve las entrañas a medida que vas leyendo la novela.

Un libro que no deja indiferente y que tuvo su adaptación cinematográfica que todos evocamos con una Sissy Spacek embadurnada de sangre de cerdo.

“Dos años, ocho meses y veintiocho noches”. Salman Rushdie.

“… y eso lo entristeció todavía más, cómo soportar la idea de que, de haberse mantenido pegado a la línea del pasado, tal vez nunca habría vivido su único episodio de felicidad…”

De Salman Rushdie sólo he leído dos novelas: “Los versos satánicos” y la que nos ocupa en el post de hoy.

La trama de esta novela publicada en 2015, se bifurca en varias historias, como si fuera una muñeca rusa. Pero como todas las historias tiene un principio, una historia de amor entre dos seres radicalmente opuestos. Por un lado, la joven yinnia princesa del Reino de las Hadas, llamada Dunia, y el filósofo Ibn Rush, conocido como Averroes. Este amor tan pasional tiene como resultado una infinidad de hijos, conocidos como “la duniazada”. Esta tribu se acaba separando con el paso del tiempo y pierden su conciencia tribal.

Así, tras ocho siglos, una gran tormenta marca el inicio de la Era de la Extrañeza. Cuando descendientes de la duniazda, comienzan a vivir extrañas circunstancias: un jardinero cuyos pies no tocan el suelo, un dibujante de cómic se convierte en un superhéroe, un bebé que es capaz de identificar a los impuros marcándolos con erupciones cutáneas…Todos ellos deberán enfrentarse en una batalla entre La Luz y la oscuridad que se prolongará dos años, ochos meses y veintiocho noches (mil y una noches)

Una crítica al fanatismo más absoluto y una trama que nos muestra el poder de la narrativa.

“La muerte del comendador” (libro 2). Haruki Murakami.

“El esplendor de la naturaleza se ofrecía por igual a ricos y a pobres, sin hacer distinciones. Como el tiempo…No, tal vez el tiempo no. Quizá la gente rica tiene la opción de comprar tiempo con su dinero”

Ayer terminé la segunda parte de la última novela de Haruki Murakami (comenté el libro uno en un post anterior).

Este libro es quizá más lento al principio, pero después bebe de la magia del señor Murakami. Nos encontraremos con un mundo en el que las amenazas son las dobles metáforas, en el que los conceptos campan a sus anchas.

Es asombroso lo que el escritor consigue plantear en este libro que retoma la vida del retratista sin nombre que, tras su separación, va a la casa de las montañas pertenecientes al un pintor famoso, padre de un amigo y que está en una residencia apagándose poco a poco.

Nuestro protagonista emprende el viaje hacia la comprensión de sí mismo, deberá enfrentarse con su pasado y tomar duras decisiones.

Además se desvelarán la mayoría de los misterios que nos planteaban en el anterior libro y que van tomando forma.

Reconozco que me gustó más el primer libro, pero sin duda éste le completa.

“Crimen y castigo”. Fiódor Dostoyevski.

Ya que ves la estupidez de los demás, ¿por qué no buscas el modo de mostrarte más inteligente que ellos?”

Leí esta novela en una edición que tenía mi padre muy, muy antigua. Cada página tenía dos columnas y las hojas, amarillentas y oscurecidas por el paso del tiempo, se despegaban del lomo si no tenías cuidado.

Así leí la novela con ese olor avainillado de libro viejo, con mimo para que no se deshiciera entre mis manos… Y por curioso que pueda parecer, es un libro que retengo en la memoria.

Dostoyevski la publica en 1866, y se divide en seis partes más un epílogo. Narra de forma apasionante, la vida de Rodión Románovich Raskólnikov un joven estudiante universitario que necesita dinero para pagar sus estudios, ya que con a asignación que le da su familia no le llega. Incluso su hermana acepta casarse con un abogado para que pueda continuar estudiando.

Nuestro protagonista, convencido de que pertenece a un grupo de personas que se merecen lo mejor, mata a una anciana usurera y a la hermana de ésta no sólo para robarla sino porque cree que se lo merecen.

De esta forma comienza un viaje que va desde el orgullo hasta el sentimiento de culpa por lo que ha hecho.

Es un libro que aunque en ocasiones es denso, nos detalla de forma maestra el mundo psicológico de los personajes, especialmente del protagonista.

Una obra maestra que hay que leer al menos una vez en la vida.

“El efecto del aleteo de una mariposa en Japón”. Ruth Ozeki.

“Supongo que ya está. Esto es el ahora”

Este título me “chirriaba” un poco cuando me fui a comprar la novela, pero el argumento me atrajo desde el principio. Una vez empecé a leer no pude parar hasta que no devoré hasta la última de sus hojas.

Tras el tsunami que tuvo lugar en 2011 en Japón, muchas de las pertenencias y objetos nipones fueron, años más tarde, fueron apareciendo en las costas canadienses y estadounidenses. Esta noticia real es el punto de partida de la novela.

Ruth, una profesora universitaria de Nueva York, que vive por amor en Vancouver, en uno de sus paseos por la playa encuentra una bolsa que en su interior hay una fiambrera, un antiguo reloj de pulsera, un diario y unas cartas. Ruth cree que ha encontrado objetos pertenecientes al tsunami que asoló Japón. En un principio es solo la curiosidad y la posibilidad de devolver el diario la que le motiva, pero poco a poco queda enganchada de lo que le sucede a Naoko Yasutni.

Naoko, Nao, es una joven que vivía en Estados Unidos y que debido al despido de su padre debe volver a Tokio, allí se siente, y la hacen sentir, una extranjera, una extraña. En sus páginas, narra cómo su padre se ha sumido en una oscura depresión y ha sufrido varios intentos de suicidios, su madre se refugia en su trabajo y ella es víctima de acoso escolar.

Pero esto es sólo parte de lo que nos descubre el diario: la vida de su abuela budista, su tío Jiko Yasutni, un piloto kamikaze de la Segunda Guerra Mundial.

Así la novela muestra dos hilos narrativos diferentes, por un lado el de Ruth y por otro el de Nao, cada uno con un estilo claramente diferenciado. “El efecto del aleteo de una mariposa en Japón” es como una cinta de Moebius, viajamos al presente, el pasado, todo se entremezcla y el resultado es una novela que transmite inquietud y que te mantiene expectante en todo momento.

“Una mente maravillosa”. Sylvia Nasar.

“- Nash era un personaje fuera de lo común- dice un doctorando de su época- . Si estaba en una sala donde había veinte personas hablando y se le preguntaba a un observador quien le había llamado la atención por su extrañeza, ese era Nash. No era algo que hiciera de forma consciente: era su porte, su reserva”

Sylvia Nasar publica en 1999 esta novela, que recoge la vida del matemático John Nash y que inspiró, años más tarde, la película homónima protagonizada por Russel Crowe y Jennifer Connelly entre otros.

Esta periodista y reportera económica, realizó una minuciosa labor de investigación de la vida de John Nash y escribió esta novela biográfica no autorizada, que abarca desde la niñez del profesor Nash hasta con el reconocimiento a su carrera con la entrada del Premio Nobel de Ciencias Económicas en 1994 (en realidad, no existe el Premio Nobel de Economía, sino el “premio de Ciencias Económicas del Banco Central de Suecia en memoria de Alfred Nobel”)

Además de su genialidad con las matemáticas, John Nash sufrió una enfermedad mental que le hacía pasar largas temporadas ingresado en hospitales psiquiátricos.

Ya en su niñez, John Forbes Nash, fue un niño brillante con muchas dificultades de integración social. En 1959 fue diagnosticado de esquizofrenia paranoide y fue tratado con psicofármacos. Creía que tenía una misión, que estaba rodeado de agentes secretos y que le perseguían para resolver enigmas. Según relató el mismo, pudo controlar y rechazar algunas de estas ideas paranoides para lograr evitar que se prolongara el ingreso.

Fue profesor universitario y se codeaba con otros genios como Einstein o Von Neumann. Vagaba por los pasillos y comedor como un ente y dio lugar a múltiples leyendas urbanas que circulaban por la universidad.

La novela describe de forma detallada cómo era la lucha con esta enfermedad tanto de él como de su familia y cómo, tal y como reconocería él propio Nash, gracias a su perseverancia,y al apoyo de su familia y de sus círculos más cercanos pudo salir adelante. Tal y como manifiesta el profesor “es imposible ser sociable y estar loco al mismo tiempo”. Desde luego que fue un esfuerzo por parte de todos.

No nos vamos a engañar, muchos lectores leímos esta novela por la parte más psiquiátrica, por las ideas paranoides que se llevaron a la gran pantalla y descubrimos que la adaptación cinematográfica es mucho más suave que la de la novela (y seguramente que la realidad).

Lectura muy interesante, incluso para los que no nos atraen demasiado las biografías.