“Geronimo Stilton”. Elisabetta Dami.

“Mi nombre es Stilton. Geronimo Stilton”

Hoy es el cumpleaños de mi hijo, por lo que esta entrada va dedicada a él.

Uno de mis momentos favoritos, es, cuando antes de que se duerma, puedo leerle un ratito. Y si hay una saga con la que disfrutamos ambos es la de Geronimo Stilton.

Para niños de 6 a 12 años, en cada entrega el periodista Geronimo Stilton, junto a su familia y amigos, tendrán que enfrentarse a una aventura superratónica. Novelas con olores, viajes en el tiempo, clásicos convertidos en ratones, chistes… hay de todas las clases.

En los libros te diviertes y aprendes. En las páginas hay palabras ilustradas, coloridas… dibujos, notas aclaratorias… todo amenizando la lectura y haciendo que los niños se diviertan.

En cada entrega el amor, la amistad y lealtad son los protagonistas. Geronimo plantea cómo superar tus miedos y cómo hay que contar siempre con gente a tu lado, porque todos podemos aportar algo en la historia de los demás.

Muy recomendable para niños (y los no tan niños).

“La historia interminable”. Michael Ende.

“Se puede estar convencido de querer algo -quizá durante años-, si se sabe que el deseo es irrealizable. Pero si de pronto se encuentra uno ante la posibilidad de que ese deseo se convierta en realidad, solo se desea una cosa: no haberlo deseado.

La historia interminable es perfecta. La de veces que habré visto la película, oído la canción y leído el libro… Una novela fantástica para grandes y pequeños, que despierta nuestra imaginación, si es que la teníamos dormida y nos presenta a seres extraordinarios, que para muchos niños, se convirtieron en nuestros amigos de juego.

Fue publicada en 1979, y comienza con la historia de Bastian, un niño solitario de 10 años, regordete y víctima de acoso por parte de unos matones. Por este motivo se esconde en la librería del señor Koreander y encuentra un libro que le atrae irremediablemente. Así, con un deseo de leerlo cuanto antes, se escapa hasta el desván de su colegio.

El libro que tiene en sus manos, le traslada al Reino de la Fantasía. Allí, la Emperatriz Infantil que reina en él, sufre una extraña enfermedad que no sólo le afecta a ella, sino a su reino, al que está unido. La Nada está engullendo su mundo y no parece haber nada que se pueda hacer. Por esta razón, la Emperatriz Infantil ordena a Atreyu, un valeroso guerrero, que salve Fantasía. Para lograrlo necesitará la ayuda de un niño, y Bastian no tardará en descubrir que es a él a quien necesita.

Así, el mundo real y el imaginario se mezclan, y el resultado es una novela mágica.

Solo con escribir estas líneas, me dan ganas de reencontrarme con Atreyu y volar a lomos de Fújur.

“La zona muerta”. Stephen King.

“Si pudieras montar en una máquina del tiempo y retroceder a 1932, ¿matarías a Hitler?”

Esta novela de 1979 fue la primera que leí de este conocidísimo autor. Me enganchó y angustió desde el principio y a partir de ese momento, comencé a devorar la bibliografía de Stephen King hasta muchos años después (después del atracón no he vuelto a leer las nuevas novelas que ha ido publicando).

“La zona muerta” es el primer libro de una saga que tiene lugar en Castle Rock, un pueblo ficticio situado en Maine. Para resolver las dudas, los otros libros de la saga por orden son: “Cujo”, “La Mitad Oscura” y “La tienda” (he leído los otros tres pero sin duda éste es mi favorito).

El argumento narra la historia de John Smith (no, no el de Pocahontas), un profesor de literatura de un instituto quien tiene un terrible accidente de coche y queda en coma durante 5 años. Al despertar del coma, descubre que tiene una habilidad sorprendente, es capaz de ver el futuro.

Así, no sólo debe superar el sorprendente cambio de los acontecimientos que han ocurrido en el mundo en cinco años, sino que le acompañamos en sus miedos y visiones.

La narración se va volviendo más oscura a medida que avanza la historia. Es destacable la relación entre John y Sarah, su exnovia y la confusión que surge entre ellos cuando John despierta y Sarah ha rehecho su vida.

También aparece un villano en esta historia, Greg Stillson, un hombre ambicioso y sin escrúpulos que llega a ser alcalde y que, a través de las visiones de John, se descubre cómo su carrera puede afectar a toda la humanidad, de ahí la reflexión que aparece en el libro y que abre esta entrada.

Mejor no desvelo nada del fina ni el por qué del título de la novela.

Animo a todos los lectores que no se hayan leído aún esta obra maestra que se hagan con un ejemplar.

“Las olas”. Virginia Woolf.

“Ven, dolor, aliméntate de mí. Hunde tus colmillos en mi carne. Desgárrame en trozos”

Si una frase puede contener tanta fuerza y tanto dolor, mucho más esta genial novela, que he leído varias veces. Virginia Woolf es una de mis autoras favoritas. “Las olas” no es de lectura fácil, pero consigue inyectarte emociones puras. Algo que siempre me ha admirado de la señora Woolf es esa forma de utilizar el lenguaje.

Fue publicada en 1931 y consta de seis soliloquios pertenecientes a los protagonistas de la obra (tres mujeres y tres hombres). No es un libro común, cada personaje nos hace partícipe de su dialogo interior, de sus pensamientos que van y vienen como las olas del mar.

Cada personaje posee una personalidad propia, y Virginia Woolf adapta el estilo a cada uno de ellos. Recorremos diversas etapas de la vida, diversos paisajes y experiencias, todo ello desde lo introspectivo y subjetivo. Este oleaje nos conduce a una conclusión certera, que la realidad depende de la interpretación que haga nuestra mente y que nuestra identidad también está influenciada por esta interpretación.

Pionera de esta prosa poética, en la que la narración parte del flujo de conciencia, posteriormente sería utilizada por James Joyce para crear su novela “Ulises”.

Libro para sumergirse con calma, buceando entre sus páginas.

“La semilla del diablo”. Ira Levin.

“Puede que también haya casas afortunadas- dijo-. Casas en donde la gente se enamora, se casa y tiene hijos”.

Este título es quizás más conocido por la película homónima de Román Polasnki y protagonizada por Mia Farrow.

Esta novela de terror psicológico, fue publicada en 1967 y versa sobre una joven pareja un se muda a un apartamento céntrico en Nueva York, sin saber que sus vecinos, los Castavet, pertenecen a una secta satánica que espera la llegada de su mesías. Rosemary sospecha de ellos y escucha extraños ruidos que provienen de la casa de los vecinos, lo que le alerta. Pero su marido, Guy, un actor que aspira a ser reconocido, vive despreocupado y acepta la amistad que le proponen los Castavet.

Cuando parece que la fortuna comienza a sonreír al joven matrimonio, ya que Guy finamente consigue un importante pape para ir obra de Broadway y Rosemary queda embarazada, los Castavet comienzan a interesarse cada vez más por la salud de la mujer.

Si bien el desarrollo del libro es muy lento, es capaz de recrear la sensación claustrofóbica que vive Rosemary, y el no ser capaz de sentirse segura entre las paredes de tu propia casa, por muchos cerrojos que eches (sin desvelar nada del libro y relativo a este tema, hay una escena que se quedó grabada en mi cabeza).

La última parte del libro, es angustiosa y vertiginosa, hasta llegar a un final, que en aquel momento (y cuando lo leí que debía tener unos once o doce años) puso a los lectores la piel de gallina.

“Felices”. Elsa Punset.

IMG_20190109_143217.jpgFelices. En cinco segundos, En dos horas. Toda la vida. En la antigua Ciña. En Londres. Con tu hijo. A solas. En barco. Paseando. De noche. De día. Sin hora. La felicidad a tu manera”

Escritora y filósofa, Elsa Punset me atrapó no hace mucho. No recuerdo muy bien si fue buscando información acerca del apego, cuando cayó en mis manos otro de sus libros del que ya hablaré más adelante . Desde entonces, se ha convertido en uno de mis referentes.

Solo con verla o escucharla ya entro en un estado de paz. Sus libros, didácticos y de fácil lectura, son una brújula que nos ayuda a conocernos, superarnos y a ser más felices (o al menos a intentarlo).

Este libro publicado en 2017, nos hace caminar entre la sabiduría acumulada desde las antiguas civilizaciones hasta el día de hoy. Filósofos romanos, griegos y chinos serán nuestros compañeros en la primera parte del libro, así caminando junto a ellos nos llevarán hasta los alquimistas quienes nos contarán sus secretos.

En la segunda parte seremos viajeros por el mundo: Mongolia, Tíbet Tailandia, China, India, Japón, Bután, Australia, Estados Unidos y Gran Bretaña serán nuestros destinos, y en cada uno de ellos buscaremos nuestras pequeñas revoluciones.

Por último, en la tercera parte el amor será el protagonista y será presentado por los grandes poetas, artistas, científicos y otros sabios de nuestro tiempo.

Es un libro que te hace reflexionar y del que puedes extraer tal y como dice Elsa Punset, pequeñas revoluciones que te hagan un poquito más feliz.

“Ana Karenina”. León Tolstói.

“Todas las familias felices se parecen unas a otras, pero cada familia infeliz lo es a su manera”

Es casi imposible no comenzar con el inicio de esta historia, tan conocido como la novela en sí.

Primeramente fue un folletín, pero debido a desacuerdos con el editor acerca del final, pasó a ser un libro publicado en 1877.

Con un trama que fue criticada en su época como “romance de alta sociedad”, nos narra el amor que surge entre Ana, esposa de un alto funcionario apellidado Karenin, y Vronski, un apuesto militar. Así, presa de un amor incontrolable, abandona a su esposo y a su hijo para embarcarse en una historia que no le hará tan feliz como pensaba. De hecho, el autor consigue (al menos conmigo sí que lo logró) que se odie al personaje de Ana.

Como contrapunto, el autor nos presenta la historia de amor amable y tranquila de Kitty y Levin, quienes aunque a principio parecían no estar hechos el uno para el otro, finalmente se casan y van a vivir al campo. Es Levin un alter ego del propio Tolstói y a través de él, intenta transmitir su ideología.

La novela traslada a la Rusia Imperial y es algo que consigue con bastante éxito el autor. Novela perteneciente al realismo literario, sabe manejar con fluidez las reacciones y pensamientos de cada uno de lo personajes, así como describir las costumbres de la aristocracia rusa.

No soy muy dada a novelas de “amoríos” pero sin duda me enganchó. Todo un clásico con un inicio y final con historia propia.