“El perfume”. Patrick Süskind.

«Quien dominaba los olores, dominaba el corazón de los hombres»

Siguiendo con el ciclo dedicado a los psicópatas literarios, hoy es el turno del «El perfume».

La novela se ambienta en el siglo XVIII, en Francia, y ya en sus primeros párrafos el autos nos adentra en el mundo de los olores callejeros a orín, excrementos, sudor y demás olores pestilentes. Entre todos ellos, en el mercado de pescado y el día más caluroso, nace Jean- Baptiste Grenouille, el protagonista de esta historia. Todo hace que nuestra nariz se arrugue y que sea esa la emoción que se asocia al protagonista. Como peculiaridad, Grenouille nace sin olor.

La madre, una pescadera que abandona hasta la muerte a sus hijos, es presa y el pequeño Jean- Baptiste pasa de mano en mano hasta llegar al orfanato de madame Gaillard, una mujer que no tiene olfato.

Para seguir añadiendo desgracias a su vida, crece sufriendo enfermedades, cicatrices e incluso queda cojo. Sólo le interesa una cosa, que se convierte en su obsesión: los olores. Así comete su primer asesinato, porque quiere atesorar el olor de una joven y da comienzo entonces la búsqueda del Perfume con mayúsculas.

Publicada en 1985 fue un éxito de ventas. Sus páginas detallan los olores de forma magistral y te embaucan desde el primer momento.

“American Psycho”. Bret Easton Ellis.

«Todo ello se reduce a: muere o adáptate»

Estoy pensando que voy a hacer unos post temáticos de novelas de psicópatas, porque si ayer hablé del manipulador y flemático Hannibal Lecter, hoy hablaré de su contrapunto, Patrick Bateman.

Se publicó en 1991 y tiene como narrador al propio Bateman, es decir, nos cuenta las cosas desde el punto de vista de un psicópata.

La novela está ambientada a finales de los años ochenta. Patrick Bateman, con veintisiete años, es vicepresidente del departamento de fusiones y adquisiciones en Pierce & Pierce. Típico «yupi » que se cuida, con un buen trabajo y nivel adquisitivo y con una novia, posee otra identidad que intenta ocultar: es un asesino a en serie, caníbal y practicante de sexo ultraviolento. Sus presas suelen ser las prostitutas, pero también ataca a mendigos, artistas callejeros y niños.

Él intenta justificar sus actos por el vacío existencial que siente, pero canalizando ese malestar en los asesinatos.

El libro es tan explícito que a veces tienes que tomar un descanso para dejar de leerlo. No es apto para todos los públicos y tampoco es un libro que me releería.

“El silencio de los corderos”. Thomas Harris.

«La gratitud tiene una vida muy corta, Starling»

¿A quién no le viene a la cabeza la imagen de Anthony Hopkins encarnando a Hannibal Lecter?

Esta novela cuya película le hace justicia, es de lo mejor que he leído en terror y suspense. Publicada en 1988, es el segundo libro de la trilogía relacionada con Hannibal Lecter, (junto a «Dragón Rojo» y «Hannibal»).

Nos presenta a Clarice Starling, una alumna del FBI. La que convocan para investigar los asesinatos en serie de Buffalo Bill. Por este motivo, le ordenan entrevistar a un psicópata que se encuentra encerrado en el Manicomio de Baltimore ya que podría tener información relevante para el caso.

Este psicópata no es otro que el Dr Hannibal Lecter, asesino de gran inteligencia que se come a sus víctimas y que disfruta manipulando a todo el personal. De hecho, Clarice no va a obtener ninguna información a no ser que le vaya revelando hechos de su vida personal.

De esta forma, Clarice entra en un juego en el que deberá desvelar las pistas que le ofrece Hannibal Lecter y éste intentará aprovechar cualquier oportunidad para escapar.

Un thriller inquietante.

“La librería”. Penelope Fitzgerald.

«-¿Por qué cree que abrir una librería es inverosímil? ¿La gente de Hardborough no quiere comprar libros?

– Han perdido el deseo por las cosas raras»

Publicada en 1978, la novela nos presenta a Florence Green, una viuda de mediana edad que desea abrir una librería en Hardborough, una pequeña localidad costera.

Con mucho esfuerzo, logra abrir la librería gracias a la adquisición de «Old House», una casa abandonada donde parece que habitan fantasmas. Pero Florence está interfiriendo en los planes de la ambiciosa y poderosa Violet Gamart, quien se opone a la apertura de la librería y desea caerse con «Old house» para abrir un centro de arte apto sólo para unos pocos.

El libro se de muy fácil, pero como crítica decir que se aleja tanto de la emociones de los personajes que es un libro un tanto gris. Se echa de menos algún toque de sentimentalismo con el que empatizar con Florence.

Novela perfecta para un domingo gris..

“El gran Gatsby”. Scott Fitzgerald.

“Y así seguimos adelante, botes contra la corriente, empujados sin descanso hacia el pasado.”

Cuando Scott Fitzgerald publica esta novela en 1925, la crítica fue bastante pésima y se vendieron muy pocas copias. De hecho, el escritor murió pensando que había sido un fracaso. Sin embargo, durante la II Guerra Mundial tuvo un ascenso y fama considerable, tanto que se incorpora en el plan de estudios de la escuela secundaria.

La novela nos presenta a un veterano de la I Guerra Mundial que acepta un trabajo como vendedor y va a vivir a una pequeña casa de Long Island. Se llama Nick y es el narrador de la historia. Como vecino tiene a un hombre misterioso, millonario que vive en una mansión y que realiza fiestas a las que acude «el mundo entero y su amante». Pero él no participa de ellas.

Se le puede ver melancólico en su balcón, esperando que su amada venga a buscarle, ya que la tuvo que abandonar antes de la Guerra.

Cuando Nick recibe una invitación a una de las fiestas se verá inmerso en una serie de acontecimientos que le cambiarán para siempre.

Una novela que nos habla del sueño americano, de los excesos y de cómo hay cosas que el dinero no puede comprar.

“Extraños en un tren”. Patricia Highsmith.

“¡Oiga! ¡Menuda idea se me a ocurrido! un asesinato por delegación, ¿comprende? ¡Yo mato a su esposa y usted se encarga de mi padre! Nos encontramos en el tren ¿comprende?, y nadie sabe que nos conocemos. ¡Nadie! ¡Una coartada perfecta! ¿Qué le parece?”

Primera novela de Patricia Highsmith publicada en 1950, perteneciente al género misterio y policíaco y llevada al cine un año después por Alfred Hitchcock.

En mi caso, vi la película varias veces antes de leerme el libro, aunque ambos me parecen geniales.

La idea que subyace a la novela es a de si existe el crimen perfecto (ya vimos en “Crimen y castigo” que es poco probable). En un tren dos pasajeros que no se conocen comienzan a hablar de forma casual y poco a poco desvelan su vida al otro.

Guy, arquitecto y hombre convencional desea divorciarse de su mujer Miriam, embarazada de otro hombre y que no quiere el divorcio. Bruno, un hombre de gran maldad quien piensa que cualquier persona es capaz de asesinar, y muy ambicioso, desea que su padre desaparezca, para ello trata de convencer a Guy de que su mujer le está manipulando.

Una novela de intriga y de fácil lectura que no podrás dejar de leer.

“Momo”. Michael Ende.

«Existe una cosa muy misteriosa pero muy cotidiana. Todo el mundo participa de ella, todo el mundo la conoce, pero muy pocos se paran a pensar en ella. Casi todos se limitan a tomarla como viene, sin hacer preguntas.»

¿Has adivinado qué es?… Es el Tiempo, que vive en la casa de Ninguna Parte situada en la Calle de Jamás. Si quieres llegar hasta ella debes seguir a Casiopea, una tortuga que sabe lo que va a ocurrir con media hora de antelación.

Momo (no la escultura que se ha hecho viral, protagonista de varios bulos) se publica en 1973 de la mano de Michael Ende, cuyo título completo en alemán fue «Momo, o la extraña historia de los ladrones de tiempo y de la niña que devolvió el tiempo a los hombres»

Momo, una pequeña niña huérfana, de la que se desconoce su edad (ella dice que tiene «ciento dos» años) vive en las ruinas de un anfiteatro. No sabemos de dónde viene, sólo que tiene una extraña capacidad, saber escuchar a los demás.

Vive en un mundo que se va tornando sombrío cuando llegan los «hombres grises». Estos extraños seres viven del tiempo ahorrado de todos los hombres e instauran en ellos la necesidad apremiante de ahorrar tiempo, depositándolo en los Bancos de Tiempo.

Así, las personas comienzan a ahorrar tiempo de aquellas situaciones que creen que hacen perderlo: pasar tiempo con la familia, el arte… incluso dormir.

Los «hombres grises» se alimentan de este tiempo que tiene forma de flor. Estas flores horarias son congeladas con el propio frío de estos hombres y les arrancan los pétalos para fumárselos, convirtiéndolo en tiempo muerto.

Momo es un problema para el Banco del Tiempo, y deberá llegar al manantial del tiempo y devolvérselo a los humanos.

De lectura obligatoria, es una crítica tanto al consumismo como al concepto actual (cada día más vigente) de Tiempo. Es una tendencia creciente el que nos obliguen a ocupar nuestro tiempo, y el de los niños, no permitiendo el aburrimiento tan necesario para que la creatividad surja y vendiéndonos actividades para que no existan «tiempos muertos».

Hermoso libro para perder (o ganar) el tiempo.

“La ladrona de libros”. Markus Zusak.

«Estaba a punto e irme cuando la vi allí, arrodillada. A su alrededor, se había escrito, proyectado y erigido una montaña de escombros. Se aferraba a un libro».

La novela tiene como narrador a la Muerte, lo que nos atrapa desde sus primeras páginas. Publicada en 2005 nos cuenta la historia de Liesel, una niña que es dada en adopción cuando su padre abandona la familia y su madre no puede mantener a dos hijos.

De camino a la familia adoptiva, su hermano fallece y además están en una Alemania que ve cómo el partido nazi está ganando fuerza.

La familia de acogida de Liesel la compone el padre Hans, un pintor que se ve obligado a unirse al partido nazi pero que junto a su esposa esconden a un muchacho judío llamado Max. Rosa, la madre, con quien Liesel al principio tendrá una relación tensa y un trabaja lavando y planchando ropa de las casas más ricas. los hijos Trudy y Hans Jr.

Liesel se encontrará con personas que intentan continuar sus vidas mientras el nazismo se impone, y con los bombardeos que amenazan y rompen su cotidianidad. Vecinos que ahora son perseguidos o que son obligados a delatar a sus familiares amigos. Todo en un momento en el que la Muerte no para de trabajar. Así Liesel encuentra su vía de escape en la literatura, y se propone salvar los libros.

Una joya que querrás tener, releer y regalar.

“Pedro Páramo”. Juan Rulfo.

“Cada suspiro es como un sorbo de vida del que uno se deshace”.

“Pedro Páramo” es una novela corta perteneciente al realismo mágico y publicada en 1955, siendo la primera y única novela que publicó.

En ella nos narra la historia de Juan Preciado quien va a Comala, un lugar misterioso, para encontrar a su padre, Pedro Páramo, ya que su madre se lo pide en su lecho de muerte. Allí se encontrará con personajes que variopintos y con los ecos de los muertos, y hará varios descubrimientos.

También nos la historia del propio Pedro Páramo, un cacique que todo lo consigue con dinero excepto el amor de Susana San Juan, quien deja Comala y hace que Pedro Páramo la extrañe durante el resto de su vida.

El lenguaje y desorden cronológico hacen que sea una novela de difícil lectura y es que los ecos de los muertos se escuchan en Comala y en la muerte no hay tiempo.

Cuando leí “Pedro Páramo” no fue por una decisión personal, sino lectura obligatoria en COU y he de decir que me enganchó y fascinó. Quizá mi profesora tuvo mucho que ver puesto que hizo que amara más la literatura.

Es una novela para leer despacio.

“Drácula”. Bram Stoker.

«Nadie sabe hasta que ha sufrido los horrores de la noche, qué dulce y agradable puede ser para su corazón y sus ojos la llegada de la mañana.»

En 1897 se publica esta novela de género epistolar, extractos de diarios y recortes de periódicos, en la que nos adentramos en el diario de un joven abogado londinense llamado Jonathan Harker. Jonathan es contratado por el el Conde Drácula, quien vive en Hungría y que quiere comprar una propiedad en Inglaterra.

Al llegar allí, Jonathan descubre que en el castillo en el que vive el Conde pasan cosas muy extrañas, hasta la misma figura del Conde es extraña: no come, no se refleja en los espejos, no proyecta sombra…

Así el Conde toma como prisionero a Jonathan en su castillo y decide ir a Londres pasando antes por la ciudad en la que la prometida de Jonathan llamada Mina Murray, está pasando unos días en casa de su mejor amiga Lucy.

Si bien Drácula no aparece mucho en la novela, sí que se nota su presencia en todas las páginas, como una extraña maldad que hace que tanto el lector como los personajes de la novela, vivan en una situación de intranquilidad y terror.

Como curiosidad y aunque ya es de sobra conocida la historia, se comenta que Bram Stoker se basó en el Príncipe Vlad Tepes (Vlad el Empalador) quien empalaba a sus enemigos clavándoles una estaca que atravesaba su cuerpo desde el recto, la vagina o el costado. Así como la historia de la llamada la última vampiresa de Nueva Inglaterra, una mujer llamada Mercy que en 1892 murió junto con otros miembros de su familia de tuberculosis, dejando un hijo. Cuando el hijo enfermó los vecinos pensaban que estaba siendo víctima de vampirismo por lo que abrieron la tumba de su madre, cuyo cuerpo sorprendentemente estaba en perfecto estado. Así creyeron que era una vampiresa y le arrancaron el corazón, quemaron sus restos y dieron a beber sus cenizas al hijo. Finalmente Edwin murió de tuberculosis.

Una obra maestra del terror.