“La pieza de marfil”. Andrés de Mingo.

“Eran lugares inhóspitos en los cuales se amontonaban multitud de casas bajas desperdigadas, como si hubiesen sido lanzadas con un cubilete de dados, y una mayoría de construcciones improvisadas;…”

Recién publicada, ya que tan solo hace una semana que fue su presentación, es la segunda novela de Andrés de Mingo.

Pero antes de comentar la trama, viajemos a 1831, cuando se descubrió en Uig, Escocia, un conjunto de piezas de ajedrez de marfil de morsa. El descubrimiento constaba, entre otras de 78 piezas de ajedrez que acabaron dispersas hasta que se repartieron entre el Museo Británico y el Escocés. Y como curiosidad, el ajedrez mágico de Harry Potter y la piedra filosofal, está basado en el de Lewis.

Siglo XIX, abandonamos Escocia y nos encontramos en las calles de Madrid. Unas calles repletas de hambruna, ladrones, prostitutas y gente que intenta buscarse la vida (y salvarla) entre las tabernas que, según cuentan, escondían tantos secretos como los que acudían a emborracharse.

La trama nos presenta a Jules Guimard quien se propone hacerse con un berserker, una de las torres de este ajedrez de marfil, pero no será una tarea fácil. La pequeña Ana, será otra de las protagonistas, a quien veremos crecer y madurar por la fuerza. Y por supuesto, Madrid.

Los personajes están muy bien definidos, con sus luces y sombras como en la vida real. Su estilo narrativo nos sumerge entre las calles, con expresiones y descripciones castizas, que nos hace oler a vino y gallinejas mientras pasamos sus hojas.

Venganza, ajedrez, aventura… un libro muy completo que te engancha desde la primera página.

“Las madres no”. Katixa Aguirre.

“Hay quien se acerca al abismo del alma con tanta frecuencia que al final es dominado por uno de estos dos impulsos: tirarse uno mismo o empujar al de al lado”.

Publicado en 2019 tuve la suerte que cayera en mis manos y, ya de paso, poder estar en la presentación de la nueva novela de esta escritora que desconocía por completo (gracias Jorge, sabías que me iba a encantar y así fue)

He devorado el libro en dos días, en un primer momento mi principal razón era poder devolverle el libro a Jorge ayer en la presentación, pero cuando el domingo comencé a leer sus páginas, la novela me atrapó y no he podido dejar de rumiar las ideas que plasma (para acabarla mi amigo Ludo aguantó pacientemente en una cafetería sentado a mi lado, menos mal que solo eran las últimas diez páginas).

Pero, vamos por partes. La trama nos habla de la maternidad a través del caso de una mujer que comete infanticidio, matando a sus dos gemelos, y la propia experiencia de la protagonista, quien sus deseos de publicar una nueva novela chocan contra el poco tiempo que le deja el haber sido madre. Los caminos de estas dos mujeres se juntaron hace años y ahora se entretejen de nuevo en la maternidad.

Resumirlo así es injusto, la novela nos escupe a la cara los convencionalismos sociales acerca de lo que es y no es ser madre. Qué se nos exige a las mujeres cuando parimos (o no podemos parir, o no queremos) y cómo se convierten en tabú los sentimientos encontrados, quizás desagradables, que te pueden acompañar en este largo camino que es ser madre. Además, tiene en cuenta a la gran olvidada, la depresión postparto, que es más común de lo que se piensa y puede tener graves consecuencias tanto en la madre como en el hijo y la pareja.

El punto fuerte de este libro, además de su fácil lectura y su trama tan interesante, es que no nos habla desde ninguna de las actuales “modas”: ser madre es lo mejor, ser madre es lo peor, el apego se crea en el momento del parto, lactancia si, lactancia no… Es decir, evita los extremos para moverse en la realidad, en los claros oscuros de la maternidad. Esos días que te apetecería irte a un hotel sola para tener tiempo para ti, mientras que al día siguiente no te quieres despegar de tu hijo, de la culpabilidad por todo, por no ser nunca suficiente, por abandonarte como mujer, porque la pareja se resiente…

En alguna ocasión he comentado que doy clases acerca del apego, por eso, al leer la sinopsis me sentí bastante escéptica sobre lo que iba a encontrar, pero mi sorpresa ha sido que nos muestra la teoría del apego tal y como es (no, el que una madre no pueda hacer piel con piel con su hijo no va a determinar un apego inseguro). Este año, en mis clases hablaré de esta novela porque me parece muy interesante las diferentes perspectivas de la maternidad que muestra.

Te la recomiendo.

“Antes de que se enfríe el café”. Toshikazu Kawaguchi.

“El agua fluye de arriba abajo. Eso ocurre gracias a la gravedad, pero , en el corazón de las pronas, también existe una especie de ley equivalente. Cuando no conoces bien a quien tienes delante y confías en ella, no puedes mentir. Tu verdadero yo confiesa, en especial si tratas de esconder que estás triste o débil. Sin embargo, en esos momentos, cuando tienes delante a una persona en la que no confías tanto, mentir es más fácil.”

Publicado en 2015, esta novela es la primera de este autor y está basada en la obra de teatro que lleva el mismo nombre.

La premisa del argumento no puede ser más atrayente. Tal y como dice en la contraportada solo es necesario “una mesa, un café y una decisión, esto es todo lo que hace falta para ser feliz”.

La historia parte de un rumor acerca de una cafetería que hay en Tokio, en el que si te sientas en una de sus mesas puedes regresar al pasado. Pero, cuidado, hay una serie de normas que debes cumplir:

  1. Solo puedes viajar y encontrarte con alguien que haya visitado la cafetería.
  2. El viaje se realiza desde una silla concreta de la cafetería. Si hay un cliente sentado en ella, deberás esperar a que se levante por su propia voluntad (si,, este punto da mucho juego)
  3. Mientras estés en el pasado no puedes levantarte de dicha silla
  4. Solo puedes permanecer allí durante el tiempo en que tarda en enfriarse el café.

Acompañaremos a cuatro clientes que nos presentarán sus vidas y qué les hace viajar en el tiempo.

El estilo es muy sencillo, como crítica diría que repite muchas veces a modo de resumen las historias, como si lo estuviéramos leyendo por fascículos semanales. Pero las historias enganchas y se disfruta mucho leyéndolo.

Y a ti, ¿te apetece un café?

“La desaparición de los rituales”. Byung-Chul Han.

“El nosotros se desintegra hoy en egos, que se explotan voluntariamente como empresarios de sí mismos”.

Publicado en 2019, en este libro el genial filósofo nos plantea cómo los rituales y por ende, la sociedad como comunidad va desapareciendo hasta llegar al individualismo basado en los likes y me gusta.

El simbolismo de los rituales y sus pasos predeterminados, donde los participantes son conocedores de lo que pasará a continuación, propicia la existencia de un nexo común, un espacio y un tiempo compartido por una comunidad.

El lenguaje también muestra las cicatrices de esta desaparición. Ya no se da tanta importancia al significante, sino al significado puro y duro. El autor hace el paralelismo con los regalos en la sociedad japonesa, en la que lo importante es el envoltorio no el contenido.

Como cualquiera de los libros que me he leído de este filósofo, lo he disfrutado, subrayado y analizado. Y como siempre me deja ganas de más (de hecho, ya tengo en mis manos “la sociedad paliativa”)

Un lujo de lectura.

“La ansiedad en el autismo” Isabel Paula.

“Tan solo un matiz: nadie es inmune al estrés y a la ansiedad. Es, quizás, una de las experiencias más humanamente universales. Desasosiego, inquietud, miedo, angustia, nerviosismo. ¿Quién no lo ha experimentado? Que dicho malestar se eleve a la categoría de «trastorno» es otro cantar.”

Publicado en 2015, este libro nos describe cómo la ansiedad, en ocasiones, se pasa por alto en las personas con autismo y que muchas veces, se desconoce cómo trabajarlo.

Este libro muestra de forma teórica (con un estilo sencillo y claro) y práctica (con pautas específicas) cómo abordar la ansiedad, además, nos presenta en primera persona la vivencia de un hombre con autismo que nos explica y detalla su experiencia en varios aspectos relacionados con su vida (personal, social, laboral…) lo que enriquece la lectura.

Su lectura aporta luz a este tema tan importante que me parece imprescindible para todos los que trabajamos con personas con trastorno del espectro autista.

“Con el amor bastaba”. Máximo Huerta.

“La gente no sabe. La gente mira. Pero la gente no sabe. Mirar no es lo mismo que saber. Como oír no es lo mismo que escuchar”

Publicada en 2020, me resulta muy difícil elegir solo una frase. Es la primera novela que leo de Máximo Huerta, aunque siempre me ha gustado la forma que tiene de expresarse cuando le he visto en la televisión y tenía muchas ganas de leer algo suyo.

Esta novela es la siguiente que vamos a comentar en el club del libro, así que estoy encantada porque su trama da para hablar largo y tendido de muchas cosas.

Creo que es mejor leerla como la he leído yo, sin saber de qué trata. Solo diré que es una fábula que toca directamente el corazón y que nos presenta la vida de Elio y su familia. Elio descubre que tiene un don maravilloso pero que a la vez le hace diferente a los demás. La aceptación y la búsqueda de “la normalidad”, junto a la fragmentación de su vida familiar, hace que Elio se sienta confundido, en una época en la que, además, su sexualidad está despertando.

De eso trata la novela, de la autoaceptación y la escucha del otro, que nunca se sabe qué fantasmas lleva colgados en su espalda. Del amor incondicional y el condicionado por otros motivos que se escapan a nuestro control. De validar y valorar las diferencias como algo que nos puede unir más o al menos, que pueden sorprendernos y a las que no debemos temer. De llenar la vida de color y alegría ( con esas fotografías invisibles que se quedan en la memoria y que por cierto, es algo que siempre he hecho yo con mi hijo) porque nunca se sabe cuándo será nuestro último día.

Cada vez que me acuerdo de la novela recuerdo a Elio como si fuese un amigo. Cierro los ojos y soy capaz de revivir sensaciones, colores, olores…

Reconozco que Máximo Huerta me ha sorprendido gratamente y que estoy deseando devorar otro de sus libros.

Muy recomendable.

“El infinito en un junco”. Irene Vallejo.

“Las cosas más bellas que hemos leído se las debemos casi siempre a un ser querido – o un librero convertido en amigo- . Los libros nos siguen uniendo y anudando de una forma misteriosa.”

Publicado en 2019, una de mis lecturas de verano ha sido esta maravilla de ensayo, en la que la autora nos transporta a los orígenes del libro, incluso a una época anterior, a la de “las palabras aladas”.

Con un estilo sencillo y ameno, con mezcla de novela y ensayo, Irene Vallejo nos hace ser testigos de la necesidad de la humanidad por transmitir y dejar constancia de los cuentos, las reflexiones, la historia…

La emoción al pasear por la Biblioteca de Alejandría y la tristeza al sentir cómo un proyecto tan bonito y ambicioso se esfumaba trágicamente, recordar cómo ardía la biblioteca de Sarajevo. Caminar por Grecia, por Roma, escuchando cómo leían en voz alta o escribían rasgando las tablillas. Oler el alma de los libros al ser incinerados a lo largo de la historia (a la temperatura de 451 grados Fahrenheit) , sufrir con aquellos que se escondían de los invasores ( o de sus propios vecinos) intentando salvar los libros como si fueran hijos espirituales…

Me ha removido mucho, y valoro más que nunca el que hoy, pueda teclear unas letras que aparecerán en una pantalla y que podrán leer otras personas sin importar la distancia (gracias a todos los que sacáis tiempo para leerme). Veo mis libros en las estanterías y los sonrío, porque son el legado físico de los que lucharon y crearon.

Mi amiga Marta fue la que me recomendó leerlo y ahora os lo recomiendo yo.

Un viaje imprescindible.

“El aroma del tiempo”. Byung-Chul Hal

“La verdadera falta de tiempo no pasa por perderlo, sino que el tiempo nos pierde a nosotros”

Tras una temporada desconectada del blog, vuelvo con un par de libros pendientes de comentar. Lo haré en orden, comenzando por este que terminé hace unos meses.

Publicado en 2009, es el segundo ensayo que me leo de este filósofo. si bien el otro me gustó más, este me ha hecho analizar en qué y cómo aprovecho el tiempo. Siempre he sido una persona activa, que no llevo bien los “tiempos muertos”, así que un análisis de cómo la contemplación y la serenidad son necesarias, tanto a nivel físico como mental, me ha cambiado el chip.

En sus páginas, se analiza la concepción del tiempo y cómo la industrialización y la sociedad de consumo y del trabajo, nos machacan diciendo que hay que ser productivos. Si antes se valoraba los largos momentos de pasividad que se podían dedicar a pensar y soñar, ahora son catalogados como perder el tiempo, y es en definitiva, porque impiden a la persona o bien ser eficiente o bien consumir.

sigo muy enamorada de las reflexiones y de los planteamientos de Byung-Chul Han y evidentemente, me he comprado otro ensayo para devorarlo.

“Por si las voces vuelven”. Ángel Martín.

“Punto para los locos”.

Publicada en 2021, esta novela retrata de forma detallada y sin tapujos la experiencia personal de Ángel Martín, quien sufrió un brote psicótico y acabó internado en un hospital catorce días.

Con su humor ácido y su sinceridad aplastante, características de Angel Martín, nos presenta las tramas que su cerebro fue creando poco a poco y que le iban arrastrando cada vez más a la locura.

Agradecido y con un trabajo de reconstrucción personal a sus espaldas, el libro te engancha y te hace plantearte muchas cosas, hayas tenido o no un brote. Nos habla de la enfermedad mental como se debe hacer, sin adornos ni florituras, como algo que nos puede pasar a todos y cada uno de nosotros o a los que están cerca.

Como si fuésemos turistas por su cabeza, nos guía a través de todas las situaciones que su cabeza fue creando y cómo podemos encontrarlas en sus redes sociales. Nos permite acompañarle en su ingreso y finalmente, en su recuperación. Nos ayuda a entender a quienes están pasando por lo mismo y cómo ayudar si tenemos cerca a alguien que lo está viviendo en estos momentos.

La lectura de este libro es amena y vemos cómo Ángel Martín desnuda su psique para que podamos comprender que lo que le ha pasado a él nos puede pasar a todos.

Me apenó mucho leer el trato que recibió por parte del psicólogo. Pensar que hay profesionales con ese nivel nulo de empatía y de profesionalidad es algo que hace que me asuste. Como psicóloga tenemos que hacer una autocrítica e intentar mejorar nuestro trato con las personas que acuden a nosotros en busca de apoyo.

Si tenías pensado leer este libro no lo dejes. Y si no, te lo recomiendo.

“La expulsión de lo distinto”.Byung-Chul Han.

“Dos bocanadas de silencio podrían contener más proximidad, más lenguaje que una hipercomunicación. El silencio es lenguaje, mientras que el ruido de la comunicación no lo es”.

Publicado en 2016, ha sido realmente difícil elegir tan solo una cita de este ensayo. Descrubrí a Byung-Chun Hal gracias a las páginas de filosofía que sigo y que comentaban las obras de este autor. Poco a poco, fui leyendo entrevistas y decidí comprarme dos libros suyos. Este es el primero que he leído y que es un bofetón para que la sociedad reaccione.

La sociedad digitalizada en la que estamos viviendo, más que acercarnos nos aleja (la lejanía de la proximidad) y nos convierte en seres narcisistas, buscando “me gusta” y sin escuchar realmente al otro. Nos hemos escurrido hacia nosotros mismos, dejando una sociedad que que aunque, aparentemente es libre, vivimos bajo el yugo de los algoritmos de unas máquinas que nos dicen qué pensar, qué comprar y a quien seguir.

En este ensayo queda patente que la sociedad busca lo igual, lo que no resalte porque es más fácil controlarla. Lo distinto queda expulsado para que no de problemas, pero cuando analizas un poco, se entiende que somos nosotros mismos los que hemos aprendido a expulsar lo diferente en pos del consumo y la productividad.

Evidentemente, él lo explica mucho mejor que yo.

Por cierto, el libro hace referencia a la película “Anomalisa” . Si tienes oportunidad no te la pierdas, porque refleja muy bien lo que el autor quiere decir.