“Las doradas manzanas del sol” Ray Bradbury.

“El sol era todos los horizontes todas las direcciones. Quemaba los minutos los segundos, los relojes de arena, los relojes mecánicos; quemaba el tiempo y la eternidad”.

Al igual que tuve mi etapa de fanática de Stephen King, también la tuve del “poeta de la ciencia ficción”. Ray Bradbury con su narrativa poética, sus planteamientos y reflexiones filosóficas y su gusto por la ciencia ficción, me atrapa en cualquiera de sus libros.

Este libro está formado por veintidós joyas en forma de relatos cortos y fue publicado en 1953.

Hace poco, releí el relato “El ruido de un trueno” cuya trama nos alerta de las consecuencias que pueden tener los viajes en el tiempo. Una empresa ofrece a sus clientes viajar en el tiempo desde el año 2055 hasta la prehistoria para poder cazar un dinosaurio. Pero las consecuencias de no obedecer las normas son fatales. Cómo funciona la teoría del caos en unas pocas páginas.

El resto de relatos nos habla de diversos temas la soledad, el paso del tiempo, viajes espaciales…

Simplemente genial.

“La colmena”. Camilo José Cela.

«Es grave confundir la anestesia con la esperanza»

Está novela la leí por obligación en C.O.U. y como ya comenté en otro post, gracias a mi profesora de literatura, hizo que me enganchara a ella y disfrutara de su lectura.

Camilo José Cela (del que no he vuelto a leer nada más) la publica en 1951 y hasta 1955 no se publicó sin los cortes de la censura, que básicamente cortó pasajes de escenas sexuales más explícitas.

El escritor nos presenta a más de doscientos personajes y aunque no hay un protagonista específico, Martín Marco es el que tiene mayor peso en la trama y sirve de nexo de unión entre algunos de ellos.

En el Madrid, en 1943, nos narra lo ocurrido en unos pocos días. Se va creando un mosaico de vidas que poco a poco se entrelazan. La mayoría de los sucesos tienen una consecuencia para otros.

Una novela de corte costumbrista de la postguerra.

“Crónica del pájaro que da cuerda al mundo”. Haruki Murakami.

«Todavía tengo muchísimo tiempo. Ya pensaré en ello más adelante». Pero eso, en la realidad, no es así. Nosotros debemos pensar en este instante, aquí y ahora. Mañana por la tarde quizá muera atropellada por un camión»

Hace poco leí en internet alguien que decía: «me ha gustado mucho esta novela. No he entendido nada». Estas dos frases resumen lo que sentí cuando la leí. Es Murakami, una novela que hay que exige gran capacidad de atención y concentración para seguir la historia.

Como casi todas las novelas de Murakami, creo que le falla el final (no haré ningún spolier) y después de 900 páginas es duro que no te guste el desenlace.

La novela publicada en 1994 tiene como protagonista a un anodino ( y para mi gusto el personaje más soso de la novela) abogado llamó Tooru Okada, quien deja su trabajo como abogado y se dedica a vivir de la renta de su mujer y a buscar a su gato perdido.

Un día su mujer desaparece y recibe una extraña llamada y extraños son los sucesos que le van a ocurrir y las personas con las que se va a encontrar.

Bebiendo del realismo onírico, Murakami divide la novela en tres partes (que no desvelaré para dejar que la lectura sorprenda).

Con un título precioso y un significado más aún, esta novela fue la primera que leí de Murakami y me enganchó.

“Seda”. Alessandro Baricco.

«La amó durante horas, con gestos que no había hecho nunca, dejándose enseñar una lentitud que no conocía. En la oscuridad era fácil amarla sin amarla a ella».

Esta es una novela corta para saborear. El propio autor dijo de ella «ésta no es una novela.. Ni siquiera es un cuento. Ésta es una historia. Empieza con un hombre que atraviesa el mundo, y acaba con un lago que permanece inmóvil en una jornada de viento. El hombre se llama Hervé Joncour. El lago, no se sabe. Se podría decir que es una historia de amor. Pero si sólo fuera eso, no habría valido al pena contarla. En ella están entremezclados deseos, y dolores, que no tienen un nombre exacto que los designe. Esto es algo muy antiguo. Cuando no se tiene un nombre para decir las cosas, entonces se utilizan historias. no ay mucho más que añadir. Quizá lo mejor sea aclarar que se trata de una historia decimonónica: lo justo para que nadie se espere aviones, aviadoras o psicoanalistas .No los hay. Quiz´en otra ocasión.»

Sus palabras resumen la novela que es injusto añadir más… pero lo intentaré. Se publicó en 1996 y nos cuenta la historia de un Hervé Joncour, un hombre casado que viaja para comprar huevos de gusanos de seda para llevarlos a su ciudad y abastecer a las industrias de la seda que eran el sustento de la población. En un momento dado, hay una epidemia que le obliga a viajar a Arabia, ya que se ha estropeado toda la producción. Pero cuando la plaga llega a estos lugares, tiene que poner rumbo a tierras lejanas. En Japón conocerá a la mujer de un comerciante. Una mujer hermosa de la que se enamorará y a la que intentará visitar con la excusa del comercio de la seda.

“Elemental Dr Freud”. Nicholas Meyer.

«Siempre había sido una máxima de Holmes que una vez que se hubiera descartado lo imposible, lo que quedaba (por más improbable que pareciera) era la verdad.”

Lo primero que me llamó la atención de esta novela publicada en 1974 fue su título. ¿Era posible que hubieran juntado a Sherlock Holmes con Freud? Me he leído el libro recientemente y he descubierto que hay una película basada en él que tengo pendiente.Como curiosidad el título original es «La solución del siete por ciento: reproducción de las reminiscencias de John H. Watson» Ahí es nada.

La trama nos sitúa en el año 1890, Watson está felizmente casado con Mary y trabaja sin descanso en su clínica. Holmes por el contrario, vive abrumado y enganchado a la cocaína, tan paranoico que no deja de acosar al profesor Moriarty.

Watson preocupado por el estado tan demacrado de su amigo, decide encontrar algún modo de ayudarle. Así se pone en contacto con un famoso doctor que reside en Viena…

Una vez allí, tendrán que resolver un caso que puede poner en peligro a la humanidad.

Nicholas Meyer, estudioso y fan de Holmes, logra imitar el estilo de Arthur Conan Doyle y sale bastante victorioso. Dando sentido a algunas de los vacíos que nos dejó Arthur Conan Doyle.

Para los amantes de Sherlock Holmes, del psicoanálisis y de las lecturas detectivescas.

“Cementerio de animales”. Stephen King.

«Yo no pensaba que pudiera haber una pena tan grande, que te ataca una vez, y otra. Y duele tanto, Louis, porque no descansas ni mientras duermes, porque entonces lo sueñas»

Publicada en 1983, en realidad se debía haber respetado el error ortográfico del original («Pet Sematary» es decir, sementerio de animales, algo que cobra sentido con la trama).

Es difícil hablar de la historia de los libros de Stephen King sin desvelar nada de la trama, algo que precisamente en este libro me parece primordial. Lo mejor es dejar que nos vayamos sorprendiendo junto al protagonista, el médico Louis Creed. Éste se muda junto a su familia a un pueblecito de Maine. Allí tabulan amistad con su vecino, quien le habla de un cementerio de animales que hay cerca de la casa.

Así cuando el gato de su hija muere atropellado tras quedarse a cargo de Louis, éste lo entierra en el cementerio de mascotas del pueblo. O al menos eso creía. Church el gato, regresa esa noche con una mirada cruel y perversa.

Louis sin saberlo había traspasado los cuarenta y cinco escalones y la vaya de troncos que nadie debía traspasar.

Una novela de terror al más puro estilo «Kingniano»

“Sintoísmo: el camino de los Kami”. Sokyo Ono.

«… La fe en los kami se ha transmitido desde el corazón a través de la vida diaria»

Cuando fui a Japón me recorrió una oleada de espiritualidad que no pude comprender. No soy una persona religiosa, y tampoco estaba muy puesta en cuanto a las religiones niponas.

Había oído hablar del budismo y sintoísmo, pero al estar allí no llegaba a comprender los ritos y la esencia de este último en especial. Pequeños altares y toriis sintoístas te los podías encontrar en un camino boscoso o entre los edificios de Kyoto.

Este año, vi en Twitter una recomendación de este libro y me lancé a leerlo. Una vez terminado me apena no haberlo leído antes de viajar allí, puesto que te aproxima al sintoísmo de forma clara y comprensible. Ojalá pueda volver pronto y disfrutar más aún de Japón.

Volviendo al libro, se publicó en 2014 y nos introduce en la religión autóctona explicando sus inicios, la relación con el budismo y con el Emperador, símbolo de unión nacional.

El sintoísmo se basa en la veneración de los kamis (espíritu nobles y sagrados), no tiene una figura de una deidad absoluta ni escrituras. En este libro se describen los rituales, a arquitectura típica de los santuarios sintoístas (como los toriis) y la conexión espiritual con la naturaleza.

Un libro imprescindible para iniciarse en lo que significa el sintoísmo para los japoneses.

“Romeo y Julieta”. William Shakespeare.

«En nuestros locos intentos, renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser.»

Tragedia archiconocida, publicada en 1597 y que nos sitúa en Verona. Esta pieza de teatro combina la comedia con el drama, por lo que éste se intensifica.

Cuenta historia de amor entre dos jóvenes que se enamoran a pesar de la oposición de ambas familias, Montesco y Capuleto, rivales entre ellas. Tanto Romeo como Julieta son hijos únicos. Romeo está despechado por una mujer llamada Rosalina, miembro de los Caputelo. A Julieta le han prometido con París, un joven de Verona.

Romeo y Julieta se conocen en un baile de máscaras y ambos se enamoran pérdidamente. Es tal el amor que sienten que prefieren la muerte a vivir separados, por lo que son el arquetipo del amor trágico y prohibido.

Se cree que Shakespeare se inspiró en la mitología griega, en la historia de Píramo y Tisbe, dos jóvenes enamorados cuyas familias se oponen. Ambos quedan en un lugar para verse, llegando antes Tisbe, quien oyó una leona que regresaba de cazar y se escondió en el hueco de una roca, dejando caer su velo. La leona al verlo jugueteó con él manchándolo de sangre de su boca. Cuando Príamo llegó al lugar, creyó que la sangre era de Tisbe ya que había sido atacada por los que se clavó su puñal en el vientre matándose y tupiendo de púrpura los frutos de un árbol cercano (la morera, a la que también se la denomina el «árbol de Príamo») . Al llegar Tisbe y ver la escena le abrazó y sacándole el puñal se lo clavó ella también. Cuenta la leyenda que los dioses apenados hicieron que las familias incinerasen los cuerpos y guardasen las cenizas en la misma urna.

Se han hecho innumerables versiones en teatro, cine… por lo que es bueno disfrutar de la pieza original.

“Mitología Japonesa: Leyendas, mitos y folclore del Japón Antiguo” Masaharu Anesaki.

“… tal vez la facultad mitopoética de la humanidad está destinada a desaparecer totalmente por el realismo de la educación moderna”

Este ha sido mi último libro de cabecera. Antes de dormir me gustaba leer sus historias que te acercan al Japón más tradicional.

No es un libro para todo el mundo, en ocasiones puede hacerse un tanto repetitivo puesto que los mitos son narrados de forma concisa y uno tras otros, por lo que es un libro para saborearlo como el sake, en vasito pequeño.

Escrito por el erudito Masaharu Anesaki y publicado en 2015, nos presenta el folclore japonés a través de los principales temas del mismo: relatos cosmogónicos, leyendas de demonios y vampiros, de plantas y animales, hasta llegar a las sátiras.

Nos habla de la importancia del budismo y el sintoísmo y cómo han influido en la narración de los mitos y en el paso de una generación a otra.

Imprescindible para los amantes de la cultura japonesa.

“El arte de amar”. Ovidio.

«Tened presente que la vejez se aproxima ligera y no perderéis ni un instante de vida».

Este poema publicado entre los años 2a.C y 2 d.C. Consta de tres libros en los que el propio Ovidio aconseja acercad de las relaciones amorosas. En el primero nos hace una descripción de cómo son los hombres y los lugares a los que se debe acudir si quieres encontrar a las mujeres libertas. El segundo libro, aconseja acerca de cómo mantener el amor de la mujer conquistada. Y el tercer libro, se lo dedica a las mujeres para que agrade a los hombres y mantengan el amor.

En aquella época tuvo gran éxito aunque se ganó la desaprobación de la moral imperante.

Para leer sus consejos hay que retroceder a la época del Imperio Romano, si bien alguno de ellos se pueden utilizar hoy en día, otros, se han quedado obsoletos, especialmente los referentes al papel de la mujer.