“Una sensación gris y helada giraba a mi alrededor… una especie de resignación. No era cuestión de rehabilitación, de curación, de conseguir que aquellos desgraciados recuperaran un día su lugar en el mundo. Nadie había hablado de esperanza. Era una sensación de muerte en vida… o incluso peor, de no haber vivido nunca realmente. Seres vacíos desde su origen y condenados a permanecer marginados en el tiempo y en el espacio durante cada uno de sus días.”
Publicada en 1959 por el psicólogo y escritor Daniel Keyes, ha sido un gran descubrimiento y recomendación que me han hecho.
El protagonista Charlie, es un chico de 37 años que tiene retraso mental, y que trabaja en una panadería. Acude a clases para personas con dificultades de aprendizaje porque le encantaría saber leer y escribir. Se da cuenta de que hay cosas que se le escapan de su conocimiento y le gustaría «ser más listo». Por eso cuando le proponen participar en un experimento que le va a aumentar la inteligencia, accede con gran determinación.
Este experimento sólo ha sido probado en animales, más concretamente en un ratón llamado Algernon que da nombre al título. Gracias a la intervención a la Charlie logra triplicar su inteligencia que sobrepasa a su comprensión emocional. Lo que conlleva encontrarse con la realidad que ha estado viviendo, las burlas, el desprecio… sin saber cómo gestionarlo.
El formato de la novela es a modo de diario de progresos, siempre desde el punto de vista de Charlie, que nos permite observar la evolución que tiene antes, durante y después de la intervención. Cómo va identificándose con Algernon y cómo luchan por sobrevivir los «dos Charlie» que habitan en su interior.
Así con un tinte filosófico que nos evoca a Platón, nos planta en la cabeza unas cuantas reflexiones: ¿es mejor vivir feliz en la sombra de la caverna, o salir a la luz y clarificar la realidad? ¿Mantenemos una actitud de condescendencia ante las personas con discapacidad (algo que le ocurre al propio Charlie ante otra persona con discapacidad mental)?¿será posible en un futuro ayudar a las personas a incrementar su inteligencia?¿y si es así, dónde queda la parte emocional, cómo ayudar a comprender todo lo que se adquiere con años de aprendizaje a través de la propia experiencia?