“La mecánica del corazón”. Mathias Malzieu.

“¿De qué tengo miedo? De ti, en fin, de mi sin ti.”

La portada del libro me atrajo irremediablemente sin saber qué iba a leer. Reconozco que las primeras páginas me parecieron preciosas, muy “Burtonianas”. Descrito como relato gótico y cuento para adultos, este libro publicado en 2007 tuvo un gran éxito en Francia.

Jack, nuestro protagonista, nació el día más frío del año, en lo alto de una colina de Edimburgo. Su corazón está tan dañado que debe sustituirlo por uno de madera, un reloj de cuco que necesita que se cumplan unos normas si quiere vivir:

Uno: NO TOQUES LAS AGUJAS.

Dos: DOMINA TÚ CÓLERA.

Tres: NO TE ENAMORES NUNCA.

Ésta es la mecánica del corazón.

Pero el mundo de Jack se desmorona cuando conoce a Miss Acacia , de la que se enamora pérdidamente poniendo en peligro su propia vida.

Cuando digieres las páginas, te quedas con un sabor agridulce. Jack, como Eduardo Manostijeras , te enamora.

¿Conseguirá proteger su corazón de madera?

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“Estupor y temblores”. Amèlie Nothomb.

“Toda existencia conoce su día de traumatismo primario, que divide esta vida en un antes y un después y cuyo recuerdo, incluso furtivo, basta para paralizarte de un terror irracional, animal e incurable”.

Esta novela corta publicada en 1999 fue escrita por Amèlie Nothomb, una escritora belga que vivió en Japón, China, años, Birmania y Bangladés debido al trabajo de su padre.

El título de esta novela hace referencia al antiguo protocolo imperial japonés que terminaba que para dirigirse al emperador, se debía hacer con estupor y temblores.

La trama con gran carga autobiográfica, nos presenta a Amèlie una joven belga-japonesa (sí, muy autobiográfica) que e contratada como traductora en una empresa de Tokio llamada Yumimoto.

Casi la totalidad de la novela transcurre en la planta 44 del edificio donde trabaja. Allí, entre esas paredes, sufre una humillación laboral tras otra, por un lado es mujer y por otro es extranjera. Así, la autora, nos describe una sociedad liderada por hombres, donde la mujer no puede acceder a puestos de responsabilidad y en su caso, comienza a caer en una espiral que la lleva a ir bajando de categoría a medida que avanza la trama. Los malos entendidos y el choque cultural, también queda reflejado en la novela.

Pero no sólo las mujeres son sometidas a este clima asfixiante laboral. Los hombres también trabajan bajo la presión de normas sociales y laborales que deben cumplir. La jerarquía y la obediencia son las máximas que deben cumplirse. Además no se ve bien el individualismo, no es bueno destacar.

La autora se pregunta cómo en la sociedad nipona cuyo índice de suicidios es bastante alto no hay más. Ella misma entabla una extraña relación con el ventanal del servicio de señora, en una atracción que le lleva a plantearse si la defenestración no es la única escapatoria posible.

Un libro con una gran carga de humor ácido, quizá la única forma de plantear esta terrible situación.

“El cerebro del niño”. Daniel Siegel y Tina Payne Bryson.

“Los momentos en los que solo intentas sobrevivir, en realidad son oportunidades para ayudar a tu hijo a progresar”

Este libro publicado en 2012, por el neuropsiquiatra Daniel Siegel y la experta en educación infantil Tina Payne Bryson, nos plantea doce estrategias que podemos utilizar con nuestros peques. Estas estrategias se van adaptando según la edad que tengan y se plantean en situaciones concretas y comunes que suelen darse en nuestro día a día.

De lectura sencilla incluso cuando explican cómo funciona el cerebro y cómo integrar razón y emoción. Con muchas ilustraciones que clarifican los contenidos y con un lenguaje muy próximo, al leer el libro vas encontrando pautas que se quedan fácilmente en nuestra mente. Si, lo difícil es aplicarlas luego.

Lo que más me gusta de este libro, a diferencia de otros muchos que he leído, es que no culpabiliza a los padres ni plantean las estrategias como si fuera lo más sencillo. Se asume que no siempre las vas a poder poner en práctica.

Otro punto genial es la diferenciación por edades, que se tenga en cuenta el desarrollo de los niños a la hora de aplicar las estrategias.

Recomendable para padres y profesionales del ámbito infantil.

“1984”. George Orwell.

“Saber y no saber, hallarse consciente de lo que es realmente verdad mientras se dicen mentiras cuidadosamente elaboradas, sostener simultáneamente dos opiniones sabiendo que son contradictorias y creer sin embargo en ambas.”

Mucho se puede hablar de esta novela publicad en 1949 que hablaba de un futuro no muy lejano y que su análisis bien se puede aplicar en la actualidad.

Con el final Segunda Guerra Mundial cercana, George Orwell plantea un mundo dividido en tres continentes: Oceanía, Asia Oriental y Eurasia, en guerra constante entre ella. La trama la sitúa en Londres, donde gobierna un partido totalitario que cuenta con cuatro ministerios: el Ministerio de la Verdad (encargado de las noticias, arte, educación…) , Ministerio del Amor (encargado de la ley y del orden), Ministerio de la PAz (encargado contradictoriamente de la guerra) y por último, el Ministerio de la Abundancia (encargado de la economía).

Además, hay un control lingüístico mediante un idioma propio, la nueva lengua, que se basa en que si no puede ser dicho no puede ser pensado.

Si no fuera poco control, el Gran Hermano es el vigilante omnipresente, unas enormes pantallas bombardean propaganda acerca de “el Partido” del que es el fundador.

En esta claustrofóbica sociedad está prohibido el libre pensamiento y los individualismos.

El protagonista de a historia trabaja en el Ministerio de la Verdad y su trabajo consiste en reescribir la historia (otra contracción entre el nombre del ministerio y su cometido). Poco a poco, Winston Smith, va cayendo en la cuenta de que lo que hace es un error, que vive en una gran mentira… comienza a pensar por sí mismo.

Así tendrá que huir del control del Gran Hermano y conocerá el amor por una rebelde llamada Julia y se afilian en un grupo que creen que puede alzar la voz. Pero el Gran Hermano está en todos los lados.

Si aún no has leído esta novela, hazlo antes de que te cuenten el final.

Una trama que parece sacada de nuestros días.

“Rascacielos”. J.G. Ballard.

“Más tarde, mientras estaba sentado en el balcón, comiéndose el perro, ,el doctor Robert Laing recordó otra vez los hechos insólitos que habían ocurrido en este enorme edificio de apartamentos en los últimos tres meses”

J.G. Ballard abre así esta novela publicada en 1975 y que engancha al lector deseoso de saber qué ha ocurrido en este edificio.

Ciertamente el señor Ballard no es para todos los lectores, como ya comenté con la entrada anterior de Nabokov, esta novela recibió las críticas muy negativas y las del otro extremo.

Las trama nos sitúa a las afueras de Londres. El rascacielos es una sociedad en sí misma, dividida en clases. Cuanto más subimos por las cuarenta plantas que tiene el edificio, más riqueza hay.

Está aislado por un parking y un lago que le rodea, y el edificio más próximo está a medio kilómetro (siendo otro rascacielos como éste).

Todos intentan mantener las apariencias, ser el más feliz. Pero mientras esta felicidad artificial se impone, cada vez surgen más conflictos (que van incrementando en una escalada de agresividad y deshumanización) para garantizar comida, sexo y seguridad.

Con estos pilares la sociedad que surge y que va creciendo se desmorona poco ante los ojos del lector.

¿Te animas a visitarlo?

“Cosas Transparentes”. Vladimir Nabokov.

“Aquí está la persona que necesito. ¡Hola, persona! No me oye”

Cualquiera que busque alguna reseña de esta novela corta, se encontrará con laberintos de elogios y buenas críticas, que en su año de publicación, 1972, tuvieron que competir con críticas nefastas.

Así entre el amor y el odio, se sitúa la historia de un editor llamado Hugh Person.

El argumento nos narra varios de los viajes que realiza a Suiza, en diferentes épocas. Amor , matrimonio, muerte, encarcelamiento… todo se condensa en esta obra un tanto prousiana a golpe de recuerdos y ensoñaciones.

Pero Nabokov va más allá. Mezclando diferentes voces narrativas, dirigiéndose a una persona que bien pudiera ser el lector (o el propio autor), mezclando sueños y memorias perdidas , tiene como resultado una obra que merece una segunda lectura más atenta.

Esta novela, que fue la penúltima que escribió Nabokov, se describe como un tour de force y es un viaje a los infiernos personales del protagonista. Hay ciertos toques autorreferenciales y está condimentado con cierto humor negro tan sutil que a veces nos deja perplejos.

Reconozco que tengo pendiente esta segunda lectura

“Moby Dick”. Herman Melville.

“Llamadme Ismael”

Uno de los inicios más conocidos de la literatura y una de las ballenas más famosas. Esta fue la primera novela que leí en cuarto de EGB (sí, soy de esa generación…). El profesor hizo una pequeña biblioteca en clase, con libros de todo tipo, especialmente de los de elige tu propia aventura, y éste me llamó la atención. Era una edición antigua, desgastada y en la portada las letras de “Moby Dick”. Esta misma tarde comencé a leerlo.

Años más tarde lo releí entendiendo algo más la novela, es cierto que los pasajes más técnicos me siguen resultando algo tedioso, porque muchos no los comprendo, pero la historia, la persecución de la Ballena Blanca y el magnetismo del Capitán Ahab son simplemente magníficos.

Hace poco leí un artículo que comentaba cómo escribirla dejó exhausto a Norman Melville. Publicada en 1851 su puso un fracaso comercial para el autor.

El argumento versa sobre la travesía del ballenero Pequod y es narrado por Ismael, quien se presenta nada más comenzar la novela. Es esta una historia de caza pero también de la autodestrucción, de hasta donde puede llevar el ansia de venganza y cómo una persona puede hacer que un séquito le sigan hasta la muerte.

El Capitán Ahab, hombre misterioso, que apenas se deja ver en las seiscientas y pico páginas que tiene la novela, es un hombre al que este leviatán le arrancó su pierna y lleva una prótesis hecha con la mandíbula de una ballena. Un alma obsesionada y tenaz , y quien bautiza a la ballena con este nombre.

Ismael es el narrador de la novela, se enrola en el ballenero Pequod Juno con Queeque, un arponero polinesio con quien compartirá esta aventura.

Los tripulantes del Pequod son de diversas culturas, lo que ha llevado a interpretar que simbolizan la humanidad. Porque “Moby Dick” está llena de simbolismo.

La novela es densa, mucho, con capítulos muy técnicos que se hacen muy largos (el que describe la blancura de la ballena es algo soporífero). A ratos se hace pesada, pero merece la pena.