“Los ojos de mi madre era océanos y entro de ellos había una sensación de vacío. Pensé que tenía toda la vida para comprenderlos, pero ése fue el único día que tuve”
Esta novela corta fue publicada en 2002 por Alice Sebold, y nos presenta a Susie Salmon, una joven de 14 años que fue violada, asesinada y descuartizada. La familia no sabe qué ha sido de ella e intentan encontrarla manteniendo viva la esperanza.
El lector sabe desde las primeras páginas que Susie está muerta, ya que nos habla desde su cielo y desde allí, es testigo de cómo su familia se va desmoronando y cómo su asesino sigue sin ser descubierto.
Es un libro que se lee fácilmente y que dependiendo de cómo te pille te puedes pasar más tiempo llorando que leyendo. Quizás es el cielo de Susie, esa visión de la vida después de la muerte lo que menos me atrae de la historia, aunque reconozco que Alice Sebold es capaz de incorporarlo a la trama sin restar credibilidad.
El duelo y cómo superar la muerte tan traumática de un ser querido, es otro de los protagonistas.