“Desde mi cielo”. Alice Sebold.

“Los ojos de mi madre era océanos y entro de ellos había una sensación de vacío. Pensé que tenía toda la vida para comprenderlos, pero ése fue el único día que tuve”

Esta novela corta fue publicada en 2002 por Alice Sebold, y nos presenta a Susie Salmon, una joven de 14 años que fue violada, asesinada y descuartizada. La familia no sabe qué ha sido de ella e intentan encontrarla manteniendo viva la esperanza.

El lector sabe desde las primeras páginas que Susie está muerta, ya que nos habla desde su cielo y desde allí, es testigo de cómo su familia se va desmoronando y cómo su asesino sigue sin ser descubierto.

Es un libro que se lee fácilmente y que dependiendo de cómo te pille te puedes pasar más tiempo llorando que leyendo. Quizás es el cielo de Susie, esa visión de la vida después de la muerte lo que menos me atrae de la historia, aunque reconozco que Alice Sebold es capaz de incorporarlo a la trama sin restar credibilidad.

El duelo y cómo superar la muerte tan traumática de un ser querido, es otro de los protagonistas.

“Aquí estoy”. Jonathan Safran Foer.

«En la enfermedad y en la enfermedad. He aquí lo que os deseo. No busquéis no esperéis milagros, porque no existen Ya no. Y tampoco existen curas para el dolor que más duele. Sólo existe la medicina de creer en el dolor del otro y de estar presente cuando aparezca»

Publicado en 2016, tras casi once años de espera tras la que había sido su última novela («Tan fuerte, Tan cerca»).

Nos presenta a Jacob Bloch, un hombre de cuarenta y tres años, padre de familia y judío. Jacob está pasando por una crisis existencial. Su matrimonio está cada vez más roto, sus hijos pasan más tiempo con la tecnología que con la familia y para colmo todo esto ocurre cuando un terremoto arrasa Israel.

Este terremoto tanto real como metafórico hará que Jacob busque su lugar en el mundo.

Esta novela entretiene y a mí me gustó, pero con las expectectativas tan altas que dejó la anterior novela, decepciona un poco.

“El código Da Vinci” Dan Brown

«El hombre llega mucho más lejos para evitar lo que teme que para alcanzar lo que desea».

Publicada en 2003 se convirtió en un superventas y como ocurrió con la saga Millenium era raro no ver a alguien con un ejemplar en sus manos.

La novela nos presenta a Robert Langdon, profesor de Iconografía Religiosa de la prestigiosa Universidad de Harvard, que intenta resolver el asesinato del director del museo, Jacques Sunière, que tuvo lugar en el famoso museo parisino Louvre.

Los motivos para que le llamen a él se basan en que el director ha parecido emulando la postura del Hombre de Vitruvio (siendo Leonardo Da Vinci el autor de este dibujo) y con un mensaje críptico y un pentáculo en su pecho realizado con su propia sangre.

Así, Robert se sumerge en una trama de misterio para descubrir quien asesinó a Jacques Sunière y qué quieren decir esos extraños mensajes. Su camino le llevará a la posibilidad de encontrar el Santo Grial.

Templarios, cristianos, misterios y análisis de famosas pinturas que nos tuvo hablando de mensajes ocultos en los cuadros de Da Vinci durante mucho tiempo.

El libro entretiene y es ameno.

“La reina en el palacio de las corrientes de aire”. Stieg Larsson.

“El arte de la seducción siempre consiste en dar con los puntos débiles de los seres humanos.”

Tercera novela de la saga Millenium publicada en 2005, que continúa donde quedó la anterior. Así que si no has leído las anteriores no sigas leyendo.

Comienza con Lisbeth Salander, que ha sobrevivido milagrosamente pero que aún debe recuperarse en el mismo hospital en el que está ingresado Zalachenko y que está a la espera de que le condenen por asesinato.

Por otro lado, Mikael solo, debido a que Erika está entregada a su nuevo trabajo, intententará ayudar a Lisbeth para demostrar su inocencia.

Sin la frescura de la primera novela, esta tercera entrega es algo mejor que la segunda, pero aún así, me quedo con la primera.

“La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina”. Stieg Larsson

«No hay inocentes; sólo distintos grados de responsabilidad.»

Segunda entrega de la saga Millenium. De título eterno (la traducción literal de la novela es «La chica que jugó con fuego» para mi gusto infinitamente mejor que el que eligieron para la edición española) que fue publicada en 2005.

La trama continúa años después de donde quedó la anterior novela. Mikael Blomkvist está trabajando en un libro acerca del tráfico de mujeres en Suecia junto a Dag Svensson.

Un día Svensson, su pareja y el administrador Bjurman son asesinadlos y las pruebas apuntan a la mano de Lisbeth Salander.

Así Mikael decide investigar si la chica que conoció y que un día fue su amiga y amante es culpable o no.

Me gustó más la anterior entrega, para mi gusto ésta es más flojita.

“Los hombres que no amaban a las mujeres”. Stieg Larsson.

«La amistad, o al menos mi definición de ella, se basa en dos cosas: respeto y confianza. Y deben ser mutuas. Además, se tienen que dar los dos factores; puedes respetar a alguien, pero si no hay confianza, la amistad se desmorona.»

Publicado en 2005 y todo un exitazo. Me resistí a leerla cuando fue el boom y todo el mundo tenía un ejemplar de esta novela en sus manos en el metro, en la piscina, en el médico… Pero al final caí y me entretuvo mucho, muchísimo.

Es una novela negra sueca que sabe enganchar. Nos presenta a Mikael Blomkvist, un periodista que pierde el juicio en el que es acusado de difamación a un empresario. De ahí que su trabajo como editar jefe en la revista Millennium (que da nombre a la saga) debe quedar en un segundo plano.

De esta forma un empresario millonario contacta con Mikael para proponerle un trato: si accede a escribir un libro sobre su imperio y a investigar la desaparición de su sobrina en 1966, le dará información acerca del empresario que le ha denunciado.

Mikael accede y se sumerge en las tripas de una familia cuyos secretos tendrá que desenmarañar.

Como coprotagonista de la historia está la hacker Lisbeth Salander, que trabaja como investigadora privada para una empresa de seguridad. Su pasado y su presente es tormentoso y ella es una mujer que sobrevive como puede.

Una historia que engancha y entretiene.

“El alquimista”. Paolo Cohelo.

«La posibilidad de hacer realidad un sueño es justamente lo que vuelve la vida interesante»

Publicado en 1988, «El alquimista» fue un gran éxito a nivel mundial, aunque en mi opinión no es un libro que marque mi filosofía de vida. Ni creo en el «buenrollismo» ni el «si deseas algo con mucha fuerza el universo conspirará para que lo consigas».

De Paolo Cohelo he leído dos libros y ninguno me ha llamado la atención, pero es cierto que a mucha gente le anima y supone una brújula para la vida. En este sentido soy más «Punsetiana» que «Cohelista».

Volviendo al libro de hoy, trata de la vida de Santiago, un joven pastor andaluz, que tiene un sueño que se repite una y otra vez y desea saber por qué. Poniendo rumbo a África emprende un viaje en busca de un tesoro que es tanto material como espiritual.

El libro pone de manifiesto tanto la influencia que tienen los demás sobre nuestra línea de vida y cómo hay que valorar nuestro tesoro interior.

“Frankenstein o el moderno Prometeo” Mary Shelley

«Maldecirás al sol que alumbra tu desgracia.»

Uno de mis libros favoritos, publicado en 1818. Con grandes matices filosóficos, científicos y morales, me parece una novela completa y que te plantea cuestiones muy interesantes.

La trama es bastante conocida, Victor Frankenstein (sí, Frankenstein es el doctor, no la criatura) es un estudiante de medicina curioso y obsesionado por el alma de los hombres. De ahí la mención de Prometeo en el título (Prometeo fue quien robó el fuego de los dioses).

Cuando Victor experimenta con la muerte y crea a partir de ella vida, se da cuenta del error que a cometido y reniega de su criatura, quien a pesar de su aspecto, nace inocente y es el rechazo (incluso de su propio padre) y la soledad quien le va transformando en una bestia, en un asesino implacable que intentará que Victor le cree una compañera con la que poder pasar su vida. Si Victor no accede, la criatura hará que sienta la misma soledad a la que le ha condenado el doctor.

Como curiosidad decir que en ningún momento se especifica que la criatura sea creada gracias a la electricidad.

Si no la has leído te la recomiendo.

“El conde de Montecristo”. Alejandro Dumas.

«Todo mal tiene dos remedios: el tiempo y el silencio».

Publicado en 1844, en forma de folletín de 18 entregas, Alejandro Dumas contó con la colaboración de Auguste Maquet para escribir esta historia.

Novela histórica que nos sitúa entre los años 1814 y 1838, y nos presenta al marinero Edmund Dantés, un joven enamorado de Mercedes. Edmund a sus diecinueve años es honrado e inocente, a quien por sus amigos traicionan, algunos por dinero otros por amor.

Su vida le irá endureciendo y llenando de ira, pasará 13 años prisionero en el castillo de If por una condena que no cometió. Allí conocerá a un extraño abad que le habla de un tesoro.

Si consigue escapar de la prisión y encontrar el tesoro, tal vez pueda vengarse…

“1q84. Libro 3”. Haruki Murakami.

«“- Me dijiste que pensabas irte lejos de aquí. ¿Muy lejos?

–   A una distancia que no se puede medir con números.

–  Como la distancia que separa los corazones de las personas”.

Como comenté en la entrada en anterior es el cierre de la trilogía publicado en 2011. Quizá esta novela me ha gustado mucho menos. A las dos voces narrativas de Tengo y Aomame, se le une una tercera voz que es un personaje secundario de los anteriores libros, el detective Ushikawa, quien es contratado para investigar la relación entre ambos protagonistas y capturar a Aomame.

Además continúan los misterios relacionados con 1q84 y con la Little People y muchos de ellos no se resolverán nunca.

Si te gustan los finales cerrados, ataditos y conclusivos esta no es tu novela.